Situación · Perfil vulnerable
Un familiar mayor ha sido utilizado por una red de fraude
Prestó su cuenta, firmó algo o siguió instrucciones por teléfono. Ahora figura como investigado, y la familia no sabe por dónde empezar.
El eslabón visible de un fraude no es necesariamente el responsable. Acreditar que se le instrumentalizó exige entrar en el detalle de cómo se le captó. En el atestado suele aparecer el papel de mula financiera.
Qué te ha pasado
Alguien contactó con tu padre, tu madre o un familiar mayor: una llamada del «banco», un supuesto técnico informático, una oportunidad de inversión, una relación que empezó por internet. Le pidieron que recibiera un dinero, que firmara, que instalara una aplicación o que fuera a una oficina a hacer una gestión.
Meses después llega una citación. Quien organizó todo desapareció, y la persona que aparece en cada documento es tu familiar.
A la preocupación jurídica se suma otra cosa: la vergüenza. Muchas personas mayores tardan en contarlo por miedo a que se les considere incapaces o a que la familia les retire autonomía. Ese retraso es, casi siempre, lo que más daño hace.
De qué se te puede acusar
- Lo que suele imputarse
- Estafa (arts. 248 y 249 CP), blanqueo, incluida la modalidad imprudente (art. 301.3 CP), o receptación (art. 298 CP).
- La clave del asunto
- Si actuó con conocimiento o fue instrumento de un tercero, engañado con un montaje diseñado para eso.
- Circunstancias personales
- Edad, situación cognitiva, aislamiento, competencia digital y sofisticación del engaño son elementos con peso en la valoración del dolo y de la imprudencia.
- Doble frente
- Suele haber además una reclamación civil y un conflicto con la entidad bancaria. Conviene tratarlos de forma coordinada.
Qué se discute de verdad
Cómo se produjo la captación
El guion completo: quién llamó, qué le dijeron, qué documentación aparente le enseñaron, cuántas veces insistieron, qué presión ejercieron. Estos fraudes están profesionalizados y ese detalle es lo que demuestra el engaño.
El conocimiento y la imprudencia
La imprudencia leve no es delito. Si la persona no estaba en condiciones de advertir el engaño por su situación personal y por la calidad del montaje, la conducta puede quedar fuera del tipo.
El papel de la entidad
Qué alertas saltaron, qué controles se aplicaron a una persona mayor haciendo operaciones inusuales y qué se le advirtió. La respuesta suele ser reveladora.
La condición de perjudicado
Con mucha frecuencia la persona mayor también ha perdido dinero propio. Acreditarlo es central, y no solo por razones humanas.
Qué hacer y qué no hacer
Sí
- Habla con él o con ella sin reproches: necesitáis el relato completo.
- Reúne llamadas, mensajes, documentos y cualquier aplicación que le hicieran instalar.
- Pide al banco el histórico de operaciones, avisos y alertas del periodo.
- Anota su situación personal y cualquier informe médico o social que exista.
- Buscad abogado juntos: acompañarle a la primera consulta ayuda mucho.
No
- No le hagáis sentir culpable: retrasa el relato y el relato es la defensa.
- No devolváis dinero ni firméis acuerdos con el banco sin asesoramiento.
- No contactéis con quien le captó.
- No dejéis que acuda solo a declarar.
- No borréis las conversaciones ni desinstaléis las aplicaciones instaladas.
Preguntas que nos hacen siempre
¿Puede acabar condenada una persona mayor engañada?
Puede ser acusada, y por eso hay que defenderla. Que resulte condenada depende de que se acredite qué sabía y en qué condiciones actuó.
Tiene deterioro cognitivo diagnosticado. ¿Eso ayuda?
Es un dato relevante y debe aportarse con informes. Puede afectar tanto a la valoración del dolo como a la imputabilidad.
El banco dice que ella autorizó las operaciones.
Autorizar bajo engaño no es lo mismo que autorizar con conocimiento. Además, conviene revisar qué controles aplicó la entidad.
¿Hay que denunciar a quien la engañó?
Suele ser conveniente, y aporta líneas de investigación. Conviene hacerlo con asesoramiento para no perjudicar la propia posición.
A ella le da vergüenza contarlo.
Es la reacción más común y la más comprensible. Estos fraudes los diseñan profesionales para que funcionen. Cuanto antes se cuente, más margen hay.
Esta página explica de forma general una situación frecuente y las cuestiones jurídicas que suele plantear. No es asesoramiento sobre ningún asunto concreto, no describe ningún procedimiento real ni contiene información de ningún cliente. Cada caso depende de sus propios hechos y de sus propias pruebas, y nada de lo aquí expuesto anticipa el resultado de ninguno.
Primer paso
Cuéntanoslo antes de declarar
La primera conversación sirve para saber dónde estás y qué margen real hay. Sin compromiso y con franqueza. También puedes ver las otras nueve situaciones. Sedes en Sevilla, Madrid y Málaga.